Obra realizada en óleo con marco flotante (2025), que rinde tributo a la majestuosidad del Cerro Bramador en Copiapó. La composición logra capturar la esencia de la alta montaña mediante un trabajo detallado de texturas y contrastes, donde la robustez del relieve se funde con la serenidad del cielo, invitando al espectador a conectar con la fuerza de nuestro territorio.